A comienzos de los años ochenta, en medio del boom de tenis, algunas asociaciones comenzaban con el fin de evitar los costes de mantenimiento de las canchas de tenis de arena, a considerar las ventajas de equipar las canchas con pasto sintetico, iniciando así el equipamiento de las primeras instalaciones de pasto artificial.
El principio realmente no fue fácil, ya que se hizo necesario eliminar la desconfianza de los numerosos jugadores de tenis, la cual se refería al rebote de la arena así como a sus características de juego. Sin embargo, gracias a la perfecta uniformidad del pasto sintetico, el cual siempre provee la perfección bajo todo tipo de condiciones, y a continuación de la aprobación por parte de la FIT (federación internacional de tenis), después de los primeros partidos, los amantes de la raqueta de tenis reconocieron inmediatamente las propiedades excelentes del pasto sintetico, por lo que la desconfianza inicial se convirtió en confianza total.
Sobre un pasto sintetico se juega igual que sobre una cancha de arena,Cada vez más los clubs de tenis escogen pasto sintetico para sus instalaciones. En comparación con la tierra batida o el pasto natural, el artificial require menos mantenimiento, resiste mejor el desgaste, repele la suciedad y es extremadamente agradable de usar.
Además, las canchas de pasto sintetico duran mucho tiempo y son relativamente fáciles de instalar o de renovar, pues la base se mantiene: otro beneficio en términos de precio.









